Si quieres que tu hogar esté más protegido y no sabes qué cerraduras elegir, veamos juntos los distintos tipos del mercado.

Hacer que su apartamento, o una puerta, una persiana de garaje u otro sea más seguro, debe estar entre las prioridades de quienes poseen una propiedad. Son muchas las cerraduras que se venden online, que permiten realizar un primer control de calidad tanto de los materiales como de la estructura.

También puede considerar la posibilidad de ir a una ferretería y pedir consejo a un cerrajero; no obstante, en las próximas líneas veremos cuáles son los principales tipos de cerraduras, cuáles son sus ventajas y desventajas, con los costes relacionados.

Es bueno tener una idea clara antes de tener que comprar un producto de este tipo, ya que el precio puede variar mucho en función de varios factores de mano de obra, mecanismos de seguridad, etc.

¿Qué es un candado?

Si no tiene idea, comencemos por comprender de qué hablamos cuando se trata de cerraduras. Es un mecanismo que se utiliza para controlar el acceso y la salida de un lugar determinado, tal vez su casa o su almacén.

La cerradura suele estar equipada con una llave sin cifrar para puertas de interior y bodegas, pero existen muchas soluciones en el mercado que se pueden aplicar tanto a puertas de madera o antiguas, como a puertas blindadas, por tanto más resistentes.

Las características que distinguen a una buena cerradura son distintas, según para qué se vaya a utilizar. En los hoteles, por ejemplo, a menudo hay cerraduras electrónicas, con llaves codificadas en tarjetas.

Pero una tipología similar no podría usarse para el apartamento, en primer lugar por los costos más altos, pero también por el bajo nivel de seguridad, ya que el código es fácilmente replicable.

Cerradura de doble bit

Cuando se concibieron las puertas blindadas para apartamentos, entre las primeras cerraduras diseñadas se encontraban las de doble paletón. La evolución de la tecnología de seguridad y los métodos de intrusión ha llevado hoy a considerar esta cerradura como un sistema frágil y vulnerable, sujeto a ataques y manipulaciones.

Su mecanismo consta de un carro principal al que se conectan pestillos de apertura y cierre. Al insertar la llave con la misma muesca y codificar las lengüetas (es decir, las gargantas) y girarla, pone en movimiento los pistones, enganchando y empujando el carro.

Pero la fragilidad de este sistema radica en la débil resistencia a los intentos de robo. En teoría, las gargantas impiden que cualquier llave abra la puerta, pero no siempre es así.

Hay herramientas, como la ganzúa búlgara, que logran replicar perfectamente el mapeo de llaves y abrir la puerta sin forzar la cerradura. De hecho, esta herramienta se utiliza para realizar robos sin dejar rastro, dejando al desafortunado la carga de pagar los daños, ya que las compañías de seguros no reconocerán la gravedad del daño.

 

Cerradura magnética

Un buen sistema a utilizar, especialmente para puertas interiores, es la cerradura magnética.

Es una tecnología especialmente joven, con puntos fuertes y débiles que no la hacen apta para cancelas, contraventanas o puertas de entrada.

Funciona a través de la tensión entre dos imanes, uno frente al otro, lo que permite que la puerta se cierre por sí sola a medida que se acercan los extremos. Las ventajas de este tipo radican tanto en la facilidad de uso como en la falta de llaves de acceso, a menos que elija una cerradura magnética con pestillo.

Este último le permite aumentar el agarre de la cerradura en la puerta, por lo que se abre y se cierra solo con la llave. Independientemente del tipo de mecanismo (solo magnético o mixto), las ventajas que se obtienen son tanto la facilidad de uso como un mayor silencio, ya que no habrá fricción entre los componentes metálicos.

Por otro lado, esta cerradura tiene una duración más corta que las más clásicas, en virtud de que los materiales plásticos con los que está recubierto duran menos con el uso creciente.

Cerradura de cilindro europea

Un tercer tipo de cerradura, que quizás sea adecuada para usted, es la cerradura de cilindro, comúnmente llamada “europea”. En pocas palabras, es un mecanismo formado por un dispositivo insertado en un barril. Aquí se introduce una clave, muchas veces codificada y no duplicable, a menos que tenga el PIN correspondiente.

Se trata de una solución tan innovadora como segura, en comparación con otras más antiguas como el doble mapa. La entrada más estrecha implica una mayor dificultad para introducir herramientas antirrobo como el pico, y muy a menudo está dotada de refuerzos antidesgarro y antitaladro, resistentes incluso hasta 10 minutos.

En este caso, el mercado ofrece diferentes opciones en cuanto a tamaño de cilindro, en función de las puertas sobre las que se aplicará la cerradura. En ocasiones se combinan con otros sistemas de seguridad que aumentan su calidad objetiva.

Sin embargo, este producto también tiene una debilidad, a saber, el golpe de llaves, una especie de técnica de apertura sin llave conocida por los ladrones más experimentados. Pero no te preocupes, porque con unas decenas de euros existe la posibilidad de incrementar las prerrogativas de seguridad con más sistemas de prevención.

Criteria de selección

Estos son los tres modelos principales de cerraduras del mercado. Con una búsqueda corta podrías encontrar variantes, pero el punto de partida está representado por estos tipos. A diferencia de lo que podría imaginarse, una cerradura no tiene un coste excesivo: no es difícil encontrar productos ni siquiera por unas pocas decenas de euros.

Pero el coste real, que aumenta considerablemente cualquier presupuesto, es el de la instalación y el mantenimiento rutinario realizado por un profesional. Sin embargo, no es difícil montar un elemento de este tipo en su puerta, el único problema puede surgir en el caso de puertas blindadas o cerraduras magnéticas.

Por ejemplo, en el caso de las cerraduras de cilindro para puertas blindadas, primero debe desmontar la puerta y luego aplicar la cerradura (aquí están los mejores modelos). Por esta razón, si no tiene experiencia en estos trabajos, será mejor que llame a un profesional.

En cambio, el único problema que puede encontrar con el candado magnético es el tamaño.

Las puertas más modernas están pensadas para acomodarlas sin ningún problema, pero puede suceder que haya un hueco de unos centímetros que comprometa la seguridad. Por tanto, en nuestra opinión, siempre es mejor gastar unos euros más y estar seguro durante mucho tiempo, que tener que cambiar toda la puerta por un pequeño error.